¿POR QUÉ?

El movimiento y el juego son actividades naturales y necesarias para el desarrollo del cuerpo, la creatividad y la conexión de niñas y niños con su entorno. Ellos siempre están interesados en explorar el espacio, los objetos y las personas que los rodean; son como unos pequeños científicos curiosos. Para potenciar esa curiosidad natural, se requiere de adultos que interactúen y creen espacios para el desarrollo de las habilidades de manipulación y desplazamiento a través del juego y la exploración.

Niñas y niños tienen menos control sobre su cuerpo, por lo que necesitan mayor apoyo y sensibilidad de los adultos que los rodean para moverse con seguridad y explorar con confianza. Cada etapa del desarrollo viene con nuevas oportunidades de dominar los movimientos corporales; así uno comenzará a explorar primero su cuerpo, específicamente las manos, luego comenzará a manipular cosas tocando, agarrando y chupando objetos. A medida que crecen adquieren mayor autonomía y dominio de su cuerpo lo que les permite movilizarse, trasladar objetos de un lugar a otro, transformando el entorno, creando escenarios para el desarrollo de su juego.

Consejos

Hasta los 12 meses

12-24 meses

24-36 meses

Verbaliza movimientos o cambios de posición de su cuerpo

Al trasladar a un niño o niña de un lugar a otro o cambiarla de posición, puedes anticiparle lo que harás para que poco a poco comprenda los cambios o movimientos. De este modo, no le resultará una sorpresa ni una situación que genere tensión. Por ejemplo: “voy a levantar tus piernas para cambiarte el pañal”, “voy a limpiar tus manos con un pañito para que estén limpias” o “te sacaré la ropa para darte un baño”, “vamos a tu cuna para que puedas dormir”, “te pondré en el coche para dar un paseo”.

Cambia las posturas de apoyo

Cuando un niño o una niña se encuentre despierto, recuéstalo boca abajo sobre la cama; esto permite que practique levantar su cabeza para mirar a su alrededor y usar sus brazos para levantar su cuerpo. Luego, ponlo boca arriba para que ejercite otros movimientos y pueda observar su entorno desde otra posición.

Acércale distintos objetos

Niñas y niños exploran inicialmente su cuerpo descubriendo sus manos y moviendo sus pies. Posteriormente comienzan la búsqueda de los objetos, que primero siguen con la mirada y luego intentan alcanzar usando sus manos. Tú puedes ubicar uno o dos objetos cerca suyo para que intente tocarlos, agarrarlos y lanzarlos.

Disfruten del agua

Al bañarlo, asegúrate que el agua se encuentre a una temperatura agradable y en una tina que no limite su movimiento. Siempre debes acompañarle generando un clima de seguridad y calma para que pueda sentir el placer de estar en el agua, por ejemplo, chapotear usando las manos y los pies.

Jueguen ¿dónde estás?

A esta edad niñas y niños disfrutan mucho el juego de esconderse y aparecer nuevamente. Tú puedes esconderte detrás de un pañal de tela y poco a poco ir mostrándote, de este modo irá descubriendo el pelo, la frente y luego la cara completa. Pueden jugar escondiéndose detrás de las manos, con una tela o detrás de una cortina.

Entrégale cosas para agarrar con las manos

Proporciona objetos cotidianos de diferentes formas, tamaños y texturas con los que pueda jugar, como llaves, trozos de telas, muñecos de trapo, pelotas de diversos tamaños, etc. La manipulación de objetos les ayuda a desarrollar, entre otras cosas, coordinación y sensorialidad.

Permítele el movimiento libre

Permite la exploración y movimiento en espacios seguros. Se puede cubrir el suelo con una alfombra o una colchoneta de goma y ubicar al niño o niña boca arriba o abajo. Observa cómo práctica movimientos e intenta girarse, sentarse o gatear. Durante estas actividades debes estar presente y responder a las necesidades que manifieste.

Genera espacios seguros y permite desplazamientos autónomos

Al desarrollar el gateo o al comenzar a caminar solos, los niños y niñas desarrollan mayor independencia y la necesidad de explorar diversos espacios del departamento o casa. Tú debes crear espacios seguros para que puedan ponerse de pie solos, caminar sin apoyos, practicar subir y bajar escalones, entre otros desplazamientos.

Juega con diversos materiales

Ofrécele diversas oportunidades para jugar manipulando agua, arena o tierra, lo que favorece el desarrollo sensorial. Motiva a que el niño o niña apile bloques o cajas de diversos tamaños, que juegue a llenar cajas o bolsas con objetos y luego los tire. En diversas ocasiones, promueve estos espacios, ya que disfrutan y aprenden al repetir estos juegos.

Jueguen a buscar y encontrar

Pon un objeto dentro de una caja u oculto bajo una manta o tela y motiva al niño o niña a que lo busque, preguntándole: ¿dónde está? Felicítalo, si encuentra el objeto, y si no lo encuentra, apóyalo entregando pistas. Promueve que repita el juego y busque los objetos que él o ella esconda.

Explora el entorno natural

Favorece la exploración y el movimiento en plazas, parques o al interior del hogar, entregándole oportunidades para que toque el pasto, las hojas y la tierra, así como para que corra y salte, junto con acompañarle en juegos como los columpios o el resbalín. Estos lugares permiten practicar movimientos, controlar su cuerpo y socializar con otros niños y niñas.

Rodar, patear o lanzar una pelota

Permite que el niño o la niña experimente con una pelota de goma, tela u otro material blando y de distintos pesos. Motívale a que la lance con sus manos, la haga rodar o la patee usando sus piernas. Estas actividades favorecen el desarrollo de la coordinación, equilibrio y fuerza.

Dibuja, pinta, modela

Puedes generar juegos en que el niño o la niña utilice sus manos para crear, utilizando lápices, pinceles, pintura de dedos sobre hojas, telas, etc. Entrégale la oportunidad de experimentar de forma libre para favorecer la creatividad y la coordinación manual. También puedes ofrecer plastilina o masa para modelar distintos objetos libremente usando sus manos.

Jueguen con diversos materiales

Ofrécele al niño o niña telas, mantas, almohadas o cajas de cartón para que con estos materiales juegue a crear casitas, pistas para carreras, fuertes para una guerra de almohadas, etc. Motiva a que vaya por encima, debajo, alrededor y a través de estos objetos.

Jueguen al escondite o a pillarse

Pueden jugar en casa a ocultarse detrás del sofá, de la cortina o debajo de la mesa, o bien jugar a esconder objetos para que el otro los encuentre. Además, pueden jugar a perseguirse (jugar al pillarse).

Realicen juegos de roles

Puedes disponer de materiales y espacios para realizar juegos de imitación y representación de acontecimientos, situaciones y roles relacionados con su vida diaria: imitar las actividades que hacen los padres, representar a un médico, a un vendedor; cuidar a las mascotas, jugar a los superhéroes, entre otros. Tú puedes compartir estos juegos asumiendo roles o aportando con ideas.

Jueguen con agua o barro

Permite que el niño o niña juegue con agua, barro, tierra o arena, ya que son actividades que favorecen el desarrollo sensorial. Éstas ayudan a distinguir texturas, temperatura, colores, olores, entre otras características.