¿POR QUÉ?

El desarrollo del pensamiento lógico matemático comienza desde los primeros meses de vida. Niños y niñas manifiestan interés natural por observar y manipular los elementos del mundo que los rodea y, de este modo, descubren las características de los objetos que están presentes en su entorno. Para desarrollar el pensamiento matemático desde los primeros años, es esencial la interacción verbal y gestual que realicen las madres, padres, cuidadores y otros adultos, quienes deben facilitar la conexión de conceptos, signos y símbolos matemáticos de manera que desarrollen capacidades que les permitan organizar, agrupar, comparar, contar, entre otras actividades fundamentales para el desarrollo de habilidades matemáticas.

Consejos

Hasta los 12 meses

12-24 meses

24-36 meses

Muévanse rítmicamente

Puedes cantar canciones con diversos ritmos, acompaña las canciones con palmas, toca un tambor u otro instrumento de percusión. También, puedes hacer sonidos con tu lengua o labios de forma rápida y lenta. Estos sencillos juegos musicales son una forma fácil de ayudar a familiarizarse con el ritmo y las distintas intensidades.

Permite la exploración de objetos y descríbelos

Puedes permitir que niños y niñas manipulen objetos de diferentes texturas, colores y formas. Dale espacio para que explore los objetos usando sus manos y su boca. Ofrece materiales seguros como trozos de tela de diferentes texturas, muéstrale y pásale objetos de la vida cotidiana como un set de llaves, cucharas de madera y metal, entre otros. Cuando manipule estos objetos menciónale cómo se llaman y describe sus características. Por ejemplo: “Esta pelota es roja y suave”. Aprender estos conceptos ayudará a que más adelante pueda describir y comparar las cosas de acuerdo a sus características.

Cuenta objetos

Cuenta los objetos presentes en su entorno. Puedes contar durante el almuerzo o la cena, al jugar con sus juguetes, entre otros momentos. Puedes decir: “¿cuántas manzanas tenemos acá? Tenemos una, dos, tres, cuatro manzanas…”, “hay uno, dos, tres patitos en la tina o bañera”, “hay una, dos pelotas pequeñas en la alfombra”. Cada vez que cuentes objetos usa tu dedo índice para apuntar lo que estás contando.

Meter y sacar objetos

Ofrécele canastas o cajas pequeñas con diversos objetos en su interior y permítele que saque estos objetos para explorarlos. Tú puedes volver a introducir los objetos en la caja y volver a ofrecerlos para continuar jugando. Anímalo a que vuelva a sacar los objetos y los introduzca nuevamente.

Muévanse rítmicamente

Al escuchar canciones muévanse al ritmo de ellas, pueden zapatear, aplaudir, mover las manos, la cabeza de un lado hacia otro siguiendo el ritmo de una canción. Muchas canciones infantiles invitan a repetir movimientos en secuencia, por ejemplo: “Si tú tienes muchas ganas de aplaudir, si tú tienes muchas ganas de bailar…”

Descubran formas geométricas

Observa con la niña o el niño las cosas que hay en casa, en el patio o en otros lugares de su entorno cercano y jueguen a descubrir formas. Descríbele los objetos utilizando conceptos geométricos, por ejemplo: “La ventana de tu dormitorio tiene forma de cuadrado”, "El reloj de la pared es como un círculo, ¿qué otra cosa tiene forma de círculo? “¡Mira! La luna se ve redonda como un círculo”, “ese instrumento tiene forma de triángulo”.

Cuenta

Tú puedes contar al subir y bajar las escaleras, al ordenar los juguetes, al repartir alimentos. Por ejemplo, puedes decir: “En el paquete hay una, dos, tres galletas”, “en tu plato hay uno, dos, tres, cuatro trozos de plátano”, “tienen una, dos, tres muñecas en tu coche”. Puedes invitarle a que te ayude a contar: tú dices el número y motivas a que repita después de ti. Recuerda siempre contar apuntando o indicando los objetos uno a uno.

Compara tamaños y cantidades

Compara el tamaño de cosas familiares o que estén a la vista de los niños o niñas, como juguetes, animales u otros. Por ejemplo: “Mi bicicleta es más grande que tu triciclo” o “mira tus manos son más pequeñas que las mías”. También, utiliza conceptos de cantidad para hacer comparaciones como muchos o pocos, por ejemplo: “En el cielo hay muchos pájaros” o “Nos quedan pocas manzanas”.

Agrupen objetos por color o forma

Jueguen a agrupar objetos cotidianos organizándolos por color o forma. Por ejemplo: “Juntemos los tomates rojos en la canasta”, “juntemos todos los cubos de madera en la caja” u “ordenemos los cubiertos por su forma: tenedor, cuchillo, cuchara”.

Conceptos espaciales

Tú puedes utilizar conceptos espaciales tales como arriba/abajo, cerca/lejos, encima/debajo en tus conversaciones cotidianas, al trasladar un objeto o al hacer alguna solicitud al niño o niña. Por ejemplo: “¡Te pillé!, estás escondido debajo de la mesa”, “la pelota está cerca de tus pies” o “tu auto está encima de la mesa”.

Verbaliza al agregar y quitar objetos

Verbaliza lo que sucede cuando se añaden o quitan elementos de un grupo, por ejemplo: “Agregaste dos bolitas más a la caja, ahora tienes más bolitas” o “sacamos dos huevos de la canasta, ahora queda solo uno”.

Observa números en tu casa, barrio o espacios cotidianos

Los números están en todas partes, por ejemplo: algunos medios de transporte como buses o colectivos utilizan números para ser identificados, los precios en el supermercado o en la feria, las patentes de los autos, las direcciones en la calle, los canales de televisión, etc. Tú puedes utilizar estas oportunidades para que el niño o niña reconozca los números y comprenda su uso en diversos contextos. También puedes utilizar  números que están en la enumeración del departamento o casa, en el control remoto de la televisión, en un juego de naipes, en las páginas de los libros, los envases de comida, entre otros.

Utiliza conceptos matemáticos en actividades diarias

Busca maneras seguras para que el niño o niña participe en actividades en la cocina, ya que éste es un espacio ideal para contar o medir. Tú puedes medir ingredientes usando tazas o cucharadas. Por ejemplo: “Para este queque necesitamos una taza de leche y dos huevos”. Permítele que manipule y cuente los ingredientes.

Ordena las cosas en series y agrupando

Practica ordenar las cosas en series, por ejemplo, ordenar los juguetes desde el más chico al más grande o desde el más grande al más chico. Asimismo, puedes agrupar objetos por color: en una caja con bloques rojos y en otra los verdes o por tamaños, guardando las piezas grandes de un juego en una caja y las pequeñas en otra. Puedes invitar a ordenar otros espacios como la cocina, dejando las cucharas en un espacio y los tenedores en otro o reuniendo los platos grandes en un mueble y los pequeños en otro.

Cuenten al aire libre

Pueden contar elementos del entorno, por ejemplo, contar piedras, hojas, plantas,  los pájaros que se posan en el jardín o los maceteros del balcón.

Conceptos temporales

Al hablar con un niño o niña utiliza conceptos como: día/noche, antes/después, ayer/hoy/mañana. Es importante usar estos conceptos describiendo acciones que realizas cotidianamente con un niño o niña. Por ejemplo: “Ya es de noche, es momento de ir a dormir”, “durante la mañana podremos jugar a tu juego preferido”, “mañana es el cumpleaños de tu hermana”, “después de almuerzo llamaremos a los abuelos”, “ayer nos reímos mucho”.